miércoles, 26 de mayo de 2010

Muerte de Pablo Neruda


Su última aparición en público fue el 5 de diciembre de 1972, donde el pueblo chileno realizó un homenaje al poeta en el Estadio Nacional.

En febrero de 1973, por razones de salud, renuncia a su cargo de embajador de Chile en Francia.

El 19 de septiembre, al agravarse su salud, es trasladado de urgencia desde su casa de Isla Negra a Santiago. Finalmente, el 23 de septiembre, Pablo Neruda muere a las 22.30 en la Clínica Santa María de Santiago debido a un cáncer de próstata.

Pocos días antes, el 11 de septiembre, el gobierno de Allende había sido violentamente derrocado por el golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet, y la casa de Neruda en Santiago había sido saqueada y sus libros incendiados. Su funeral fue realizado en el Cementerio General, rodeado de soldados armados de ametralladoras. Aun así, se escuchaban desafiantes gritos de homenaje a él y a Salvador Allende, junto a la entonación de La Internacional.

El 11 de diciembre de 1992, los restos de Neruda y Matilde Urrutia son exhumados y llevados para un velatorio ceremonial en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional. Al día siguiente se da cumplimiento al deseo del poeta: que su cuerpo fuese enterrado en su casa de Isla Negra. Ese lugar y todas las demás pertenencias son ahora museos administrados por la Fundación Neruda.

Obras de Pablo Neruda(2)


............ A TODOS, A VOSOTROS....

A TODOS, a vosotros,
los silenciosos seres de la noche
que tomaron mi mano en las tinieblas, a vosotros,
lámparas
de la luz inmortal, líneas de estrella,
pan de las vidas, hermanos secretos,
a todos, a vosotros,
digo: no hay gracias,
nada podrá llenar las copas
de la pureza,
nada puede
contener todo el sol en las banderas
de la primavera invencible,
como vuestras calladas dignidades.
Solamente
pienso
que he sido tal vez digno de tanta
sencillez, de flor tan pura,
que tal vez soy vosotros, eso mismo,
esa miga de tierra, harina y canto,
ese amasijo natural que sabe
de dónde sale y dónde pertenece.
No soy una campana de tan lejos,
ni un cristal enterrado tan profundo
que tú no puedas descifrar, soy sólo
pueblo, puerta escondida, pan oscuro,
y cuando me recibes, te recibes
a ti mismo, a ese huésped
tantas veces golpeado
y tantas veces
renacido.
A todo, a todos,
a cuantos no conozco, a cuantos nunca
oyeron este nombre, a los que viven
a lo largo de nuestros largos ríos,
al pie de los volcanes, a la sombra
sulfúrica del cobre, a pescadores y labriegos,
a indios azules en la orilla
de lagos centelleantes como vidrios,
al zapatero que a esta hora interroga
clavando el cuero con antiguas manos,
a ti, al que sin saberlo me ha esperado,
yo pertenezco y reconozco y canto.

Obras de Pablo Neruda(1)


............A MIGUEL HERNANDEZ,ASESINADO EN LOS PRESIDIOS DE ESPAÑA.....


LLEGASTE a mí directamente del Levante. Me traías,
pastor de cabras, tu inocencia arrugada,
la escolástica de viejas páginas, un olor
a Fray Luis, a azahares, al estiércol quemado
sobre los montes, y en tu máscara
la aspereza cereal de la avena segada
y una miel que medía la tierra con tus ojos.

También el ruiseñor en tu boca traías.
Un ruiseñor manchado de naranjas, un hilo
de incorruptible canto, de fuerza deshojada.
Ay, muchacho, en la luz sobrevino la pólvora
y tú, con ruiseñor y con fusil, andando
bajo la luna y bajo el sol de la batalla.

Ya sabes, hijo mío, cuánto no pude hacer, ya sabes
que para mí, de toda la poesía, tú eras el fuego
azul.
Hoy sobre la tierra pongo mi rostro y te escucho,
te escucho, sangre, música, panal agonizante.

No he visto deslumbradora raza como la tuya,
ni raíces tan duras, ni manos de soldado,
ni he visto nada vivo como tu corazón
quemándose en la púrpura de mi propia bandera.

Joven eterno, vives, comunero de antaño,
inundado por gérmenes de trigo y primavera,
arrugado y oscuro como el metal innato,
esperando el minuto que eleve tu armadura.

No estoy solo desde que has muerto. Estoy con los que
te buscan.
Estoy con los que un día llegarán a vengarte.
Tú reconocerás mis pasos entre aquellos
que se despeñarán sobre el pecho de España
aplastando a Caín para que nos devuelva
los rostros enterrados.

Que sepan los que te mataron que pagarán con sangre.
Que sepan los que te dieron tormento que me verán
un día.
Que sepan los malditos que hoy incluyen tu nombre
en sus libros, los Dámasos, los Gerardos, los hijos
de perra, silenciosos cómplices del verdugo,
que no será borrado tu martirio, y tu muerte
caerá sobre toda su luna de cobardes.
Y a los que te negaron en su laurel podrido,
en tierra americana, el espacio que cubres
con tu fluvial corona de rayo desangrado,
déjame darles yo el desdeñoso olvido
porque a mí me quisieron mutilar con tu ausencia.

Miguel, lejos de la prisión de Osuna, lejos
de la crueldad, Mao Tse-tung dirige
tu poesía despedazada en el combate
hacia nuestra victoria.
Y Praga rumorosa
construyendo la dulce colmena que cantaste,
Hungría verde limpia sus graneros
y baila junto al río que despertó del sueño.
Y de Varsovia sube la sirena desnuda
que edifica mostrando su cristalina espada.

Y más allá la tierra se agiganta,
la tierra
que visitó tu canto, y el acero
que defendió tu patria están seguros,
acrecentados sobre la firmeza
de Stalin y sus hijos.
Ya se acerca
la luz a tu morada.
Miguel de España, estrella
de tierras arrasadas, no te olvido, hijo mío,
no te olvido, hijo mío!
Pero aprendí la vida
con tu muerte: mis ojos se velaron apenas,
y encontré en mí no el llanto,
sino las armas
inexorables!
· Espéralas! Espérame!

Premio Nobel De Literatura


El 21 de octubre de 1971 le es concedido el Premio Nobel de Literatura. Viaja a Estocolmo a recibirlo el 10 de diciembre de 1971. En sus Memorias el poeta recuerda: “El anciano monarca nos daba la mano a cada uno; nos entregaba el diploma, la medalla y el cheque (...) Se dice (o se lo dijeron a Matilde para impresionarla) que el rey estuvo más tiempo conmigo que con los otros laureados, que me apretó la mano con evidente simpatía. Tal vez haya sido una reminiscencia de la antigua gentileza palaciega hacia los juglares”. Neruda recibió una sorpresa de varios escritores famosos que lo admiraban por sus obras y además por su vida ejemplar. Entre los escritores estaban Octavio Paz, Gumercindo Arguaye y Gabriel García Márquez.

Su regreso a Chile!


El 12 de agosto de 1952 regresa a Almatriche, donde es recibido con un gran acto público. Publica Los versos del capitán y en 1954 Las uvas y el viento (en donde se encuentra una elegía a Stalin) y Odas elementales. En 1953 recibe el "Premio Stalin para la Consolidación de la Paz entre los Pueblos". En 1955 se separa de su esposa Delia, y comienza a vivir con Matilde Urrutia. En 1958 aparece Estravagario con un nuevo cambio en su poesía. En 1965 se le otorga el título de doctor honoris causa en la Universidad de Oxford, Gran Bretaña.

Solo en 1966 puede contraer matrimonio con Matilde Urrutia debido a que su primera mujer, Maruca Reyes, fallece el 27 de marzo de 1965 en Holanda. La ceremonia del casamiento se realiza en una sencilla ceremonia civil y privada en su casa de Isla Negra, donde conserva sus particulares colecciones de caracolas y mascarones de proa.

En 1969 es nombrado “Miembro honorario” de la Academia Chilena de la Lengua. Ese año, durante la campaña para la Elección presidencial de Chile (1970), el Partido Comunista lo elige como pre-candidato, pero renuncia en favor de Salvador Allende como candidato único de la Unidad Popular, que triunfa en las elecciones de 1970. El gobierno de la Unidad Popular lo designa Embajador en Francia.

Exilio de Neruda...



Neruda realiza la travesía para escapar de una persecución política durante el otoño de 1949. Por ello, vive meses en la clandestinidad entre Santiago, Valdivia y la comuna de Futrono,[9] en el lago Huishue, cruza por el paso de Lilpela desde Chile hacia Argentina montado a caballo; estuvo a punto de ahogarse mientras cruzaba el río Curringue.
A mediados de abril llega de incógnito a París y protegido por varios amigos, entre ellos Picasso,logra regularizar su situación. Reaparece públicamente en la sesión de clausura del Primer Congreso del Movimiento Mundial de Partidarios de la Paz y es nombrado miembro del Consejo Mundial de la Paz. Desde Europa emprende numerosos viajes junto a su mujer Delia del Carril: Checoeslovaquia, Unión Soviética, Polonia, Hungría, México, Rumania, India, Italia, Francia, República Democrática Alemana (RDA), Guatemala, Hungría. En el II Congreso del Movimiento Mundial de Partidarios de la Paz, efectuado en Varsovia en noviembre de 1950, recibe junto con Pablo Picasso, Paul Robeson y otros el Premio Internacional de la Paz, otorgado a Neruda por su poema "Que despierte el leñador". Más tarde, al volver a Chile, recibirá en 1953 el "Premio Stalin para la Consolidación de la Paz entre los Pueblos".

Durante su exilio vive en Capri y Nápoles con su futura esposa Matilde Urrutia, donde recibe la noticia de que ya no era buscado y podía volver a su país de origen, Chile, adonde regresa el 12 de agosto de 1952. Allí lo espera su mujer Delia del Carril y es recibido con varios actos públicos.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Neruda y su Carrera Politica


En 1970 Neruda fue nominado para candidato a presidente de Chile, pero prefirió ofrecer su colaboración para la candidatura presidencial de Salvador Allende, quien triunfó en los comicios y comenzó su gobierno ese mismo año como el primer jefe de Estado socialista del país.

Poco tiempo más tarde, Allende nombró al poeta embajador chileno en Francia, cargo diplomático en el que se mantuvo desde 1970 hasta 1972. Neruda regresó a su país natal dos años y medio después, debido a sus recurrentes problemas de salud.

En 1971, Pablo Neruda fue reconocido con el Premio Nóbel de Literatura. Este reconocimiento no resultó fácil de conseguir, dado que muchos de los miembros del jurado no olvidaban la pasada admiración de Neruda por la dictadura stalinista. Pero su traductor sueco, Artur Lundkvist, hizo lo posible por asegurar el premio a su admirado autor.

Cuando se desataron los disturbios de 1973 Neruda se encontraba gravemente enfermo de cáncer de próstata, pero fue devastado por la noticia de la conspiración contra el gobierno de Allende. El último golpe militar conducido por el general Augusto Pinochet el 11 de septiembre destruyó para siempre la ilusión de Neruda de forjar un Chile socialista y democrático.

Muy poco tiempo después, durante una requisa de la casa de Isla Negra efectuada por personal de las fuerzas armadas, el poeta dijo las famosas palabras: “Miren por todas partes; sólo encontrarán una cosa peligrosa para ustedes: Poesía”.

Neruda murió de leucemia la tarde del 23 de septiembre de 1973, en la Clínica Santa María de Santiago. Luego de su muerte, sus casas de Valparaíso y Santiago fueron saqueadas y destrozadas. Su esposa, como forma de llamar la atención al resto del mundo acerca de la conducta de la junta militar, ató el cadáver de su marido a los escombros de La Chascona, la casa que la pareja había compartido en Santiago de Chile, pero el cuerpo fue violentamente retirado por las fuerzas armadas. Su entierro transcurrió ante la presencia masiva de la policía, y los opositores aprovecharon esta ocasión para protestar contra el régimen de Augusto Pinochet.

Posteriormente, Matilde Urrutia compiló y corrigió la publicación de las memorias que Neruda había estado trabajando días antes de su muerte. Éstas y otras actividades le trajeron inconvenientes con el gobierno de Pinochet, que intentó permanentemente coartar las influencias del pensamiento nerudiano sobre la ideología colectiva de los chilenos. De hecho, la poesía de Neruda fue proscrita en Chile por la junta militar hasta la restauración de la democracia, ocurrida en 1990.

Más tarde, Matilde escribió sus propias memorias bajo el título Mi vida con Pablo Neruda, que fue publicada póstumamente, en 1986.

Neruda tuvo tres casas en Chile; hoy todas se encuentran abiertas al público como museos: La Chascona en Santiago, La Sebastiana en Valparaíso y la Casa de Isla Negra en Isla Negra, donde se encuentra enterrada la amante pareja.